Preguntas Frecuentes
No es recomendable realizar un blanqueamiento dental si tienes caries. La caries debilita el esmalte dental, y el uso de peróxido de hidrógeno en un diente afectado puede irritar la pulpa y causar molestias. Es importante tratar primero la caries mediante un empaste antes de proceder con cualquier tipo de blanqueamiento dental.
El mejor tipo de blanqueamiento depende de las necesidades de cada paciente. Si tienes sensibilidad dental, el blanqueamiento domiciliario con férulas personalizadas es una excelente opción porque utiliza una concentración más baja del producto. Para resultados más inmediatos, el blanqueamiento en clínica es ideal, especialmente si no tienes problemas de sensibilidad. La Dra. Batista recomienda el blanqueamiento combinado, que ofrece resultados duraderos y efectivos.
Los resultados dependen del tipo de blanqueamiento y del estado inicial de los dientes. Con el blanqueamiento en clínica, los cambios se aprecian casi de inmediato tras la primera sesión. Por otro lado, el blanqueamiento domiciliario puede tardar entre 7 y 14 días para mostrar resultados completos, ya que el proceso es más gradual.
La duración de los resultados depende de los hábitos de cada persona. Manteniendo una buena higiene dental y evitando alimentos que manchen los dientes, como el café o el vino, los resultados pueden durar hasta 5 años. En pacientes que fuman o consumen frecuentemente bebidas que tiñen los dientes, los resultados pueden durar menos tiempo y puede ser necesario realizar retoques anuales.
Después de un blanqueamiento dental, los dientes son más susceptibles a las manchas debido a la porosidad del esmalte. Durante los primeros 15 días, se recomienda seguir una "dieta blanca", evitando alimentos y bebidas con alto contenido en colorantes, como el vino tinto, el café, las salsas y ciertos alimentos como el tomate o el curry. También es importante evitar fumar para mantener los resultados por más tiempo.
Es común experimentar sensibilidad dental después del tratamiento, pero esta suele desaparecer en pocos días. Para aliviarla, se recomienda evitar alimentos muy fríos, calientes o ácidos, y usar pastas dentales desensibilizantes. Con paciencia y los cuidados adecuados, la sensibilidad debería disminuir gradualmente.