Preguntas Frecuentes
El objetivo principal de una endodoncia es salvar un diente que está dañado o infectado, evitando así su extracción. Este procedimiento alivia el dolor, elimina la infección y restaura la funcionalidad del diente, permitiendo masticar y morder de manera efectiva
Aquí nos encontramos ante una duda frecuente y es importante saber que al extraer un diente existen cambios morfológicos a nivel dental, óseo y de encía que son irreversibles.
Esto significa que siempre que sea posible debemos ser conservadores e intentar mantener nuestros dientes.
Los síntomas que pueden indicarnos la necesidad de un tratamiento de conducto son:
Dolor intenso al masticar o aplicar presión.
Sensibilidad prolongada al calor o al frío.
Decoloración del diente.
Hinchazón y sensibilidad en las encías cercanas.
Aparición de un pequeño bulto o absceso en la encía.
El número de citas necesarias para realizar una endodoncia puede variar según la complejidad de cada caso. Normalmente, una endodoncia puede terminarse en una o dos sesiones. En algunos casos más complicados, pueden ser necesarias sesiones adicionales para asegurar que el diente esté completamente limpio y sellado.
El tratamiento de endodoncia es generalmente indoloro. Se utiliza anestesia local para adormecer el área afectada, lo que permite que el procedimiento sea cómodo para el paciente. Es normal sentir un poco de sensibilidad o molestias después del tratamiento, pero esto se puede manejar con analgésicos que la Doctora te indicará en la consulta.
Después de una endodoncia, es común experimentar alguna molestia o sensibilidad durante los primeros días. Ese malestar puede ser causado por la inflamación de los tejidos alrededor del diente tratado. Pero si el dolor es severo o persiste más de unos pocos días, es importante ponerse en contacto con la doctora para una evaluación y tratamiento adicional si fuera necesario.